domingo, 10 de julio de 2016

PRÓLOGO INTEGRO DE "LA SOMBRA DEL RECUERDO"

J
A principio de este año, le hice una propuesta al que hoy es un gran amigo, Pepe Sedano. Pese a dudar durante unos minutos, aceptó. En apenas 2 días me mandó el que sería el prólogo de mi nueva novela, desgraciadamente no se pudo incluir todo el texto, por eso, hoy quiero compartirlo con vosotros. Siempre estaré agradecido a está persona por abrirme sus puertas de  su sabiduría además, de su casa (todo un museo de nuestra memoria histórica y por supuesto regalarme su amistad. Gracias amigo Pepe algún día se te reconocerá todo tu esfuerzo por dar luz a nuestra historia. 
“LA SOMBRA DEL RECUERDO”
PRÓLOGO
Pasada la primera semana de enero de 2016, a.d., un amigo, que lo sigue siendo en el momento de redactar estas líneas, me hizo una proposición casi “indecente”. Que escribiese el prologo de la novela que ahora tienes en tus manos. Confieso que casi me ruboricé, a pesar que el otoño se instaló en mi vida hace algunos años y, por si fuera poco, peino canas hace más tiempo todavía que esa estación vital tocara a mi puerta y se la abriera de par en par. Un desasosiego descarado, una extraña sensación fue invadiendo mi cuerpo hasta adueñarse completamente de él.
Para una persona, -como es mi caso-, que escribe sobre temas relacionados con la historia de la comarca de La Alpujarra, donde resido, de sus gentes, de los acontecimientos ocurridos en el devenir de la misma desde que fue poblada, no le hubiera resultado difícil aceptar este encargo que, a la vez es un regalo envuelto en tarro de esencia,- o de veneno, como dirían otros-, aunque en mi caso, desde luego que lo es de lo primero, y desde el mismo momento que me ofreció esta oportunidad de “asomarme” por esta “ventana” y, a través de ella, “hablar” contigo, ya es para mi el regalo más grande que, por estas fechas, hubiera podido recibir; por tal motivo me siento el más honrado de los mortales consciente, además, que nunca encontraría las palabras suficientes para testimoniarle mi agradecimiento.
El autor del libro que ojeas, Juan Marín, sabe que en el momento que leí su mensaje, ofreciéndome esta oportunidad única, no dudé en confirmarle el “placet”; aunque también sabe que, acto seguido, un profundo estremecimiento recorrió mi cuerpo, empecé a temblar por haberme precipitado quizá, en confirmarle que me enrolaba,- hablando en términos marineros-, en esta incierta singladura e insegura derrota, pensando, con razón, que seguramente este inconexo prólogo a su novela no estaría a la “altura” de la misma, cosa que no dudo sea una realidad.
Le comenté a mi hija este ofrecimiento y no dudó, -antes que yo le indicara mis temores-, en decirme que estaba más que capacitado para ello, ¡Qué te va a decir una hija! Confieso que se me vino a la cabeza el encargo de Violante a Lope de Vega para que construyese un soneto. Los dos primeros versos, del primer cuarteto, me los aplicaba al pie de la letra; dicen así: “Un soneto me manda hacer Violante/que en mi vida me he visto en tal aprieto/…”. Yo le dije a Juan que, como Lope de Vega, nunca me había puesto a escribir un prólogo aunque… ahora que lo pienso, no es cierto. Escribí uno, hace unos años, a un amigo que quería publicar un libro pero que, lamentablemente, quedó en eso: quería publicar… Era reducido pero se escribió, y escrito está, aunque inédito. Ya le llegará su hora. De todas maneras, estos renglones que has leído hasta ahora, que forman parte del prólogo encargado por Juan, han sido escritos con dudas, con muchas dudas de lo que debería de ser un prólogo y de lo que realmente resulte. Salga lo que salga será mi ópera prima, por lo que espero seas, lector/a, condescendiente con este prologuista.
Antes de continuar, y de entrar en lo que realmente es la historia que contiene la novela que ahora sostienes, quiero presentarme: soy José Sedano Moreno,- Pepe Sedano, como me gusta que me llamen. y porque así comenzaron a hacerlo mis progenitores-. Fui un mal estudiante que consiguió, con algo de retraso, una Diplomatura aunque ésta no me sirvió de mucho, o sí –como diría un gallego-; conseguí una plaza de funcionario en el Ayuntamiento de Berja hace más de tres décadas y desde entonces me dediqué, por las tardes, a hacer lo que más me gustaba: investigar. Investigar a los posibles almerienses que habían sido deportados a campos de concentración nazis, ver los que habían muerto allí así como los posibles supervivientes –me enteré por casualidad, con más de treinta años, que había habido españoles deportados a campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial-.
Más de treinta años después, se han publicado una miríada de títulos, se han proyectado películas, documentales, ha habido exposiciones sobre el tema pero, te puedo asegurar que cuando empecé no había, prácticamente, ni un solo título publicado que hablara sobre este tema. Un silencio sepulcral se había adueñado del país durante más de 40 años. Si no se sabe es que no ha ocurrido, más teniendo en cuenta que, en su momento, se había dicho que “fuera de España no había españoles”; por tal motivo los que sí sobrevivieron no pudieron regresar a España como españoles, se les había negado la nacionalidad, los habían convertido en apátridas, les negaron –igualmente- la condición de “prisioneros de guerra” y por tal motivo no se les pudo aplicar la Convención de Ginebra…
Cerca de 10.000 españoles fueron a parar a Mauthausen (Austria), otros los mandaron a Dachau, cerca de Munich (Alemania), otros terminaron en Buchenwald (Alemania), algunos pocos pisaron el suelo de Treblinka (Polonia) o el de Sachsenhausen (Alemania), incluso algunas decenas de mujeres españolas también supieron lo que era un campo de concentración nazi: Ravensbrück fue exclusivamente para ellas.
He escrito sobre lo que he estudiado e investigado –fuera de las horas normales de mi trabajo- y he publicado algunos artículos en revistas especializadas en Historia, he dado conferencias a alumnos en diversos IES –en Berja, en Huércal de Almería-, también sobre los jiennenses, en el Aula de Cultura de la Diputación de Jaén donde observé, por primera vez, mi nombre escrito sobre la mesa donde tenía que hablar al público asistente. Debajo del nombre aparecía la siguiente lectura: “Investigador de la Memoria Histórica”. Alguien me había reconocido esos más de treinta años de dedicación al estudio de los deportados españoles y de los campos de concentración donde habían estado. Me sentí, en esta ocasión, reconfortado y agradecido. Igualmente me ocurrió cuando pude comprobar, por mi mismo, cómo era Mauthausen por dentro. En el verano de 1995 conseguí ese inconcebible objetivo y, confieso, me sentí mal porque dejé que mi imaginación volara, con todo lo que ya sabía sobre ese campo y sobre quienes lo ocuparon; reviví las escenas que allí habían pasado durante tanto tiempo y… fue una amarga experiencia pero, por otro lado, un objetivo conseguido.
Y de eso, y de muchas cosas más, trata la novela que estoy intentando prologar. Pero, claro, no podrías entender el por qué había españoles en esos siniestros lugares, de impronunciable nombre, si antes no sabes algo de por qué, cómo y cuándo tuvo lugar la sublevación militar en julio de 1936, y las consecuencias que tuvo dicha insurgencia militar aunque, la verdad, las diferencias venían de antiguo. Decía Manuel Azaña que:
“Los dos impulsos ciegos que han desencadenado sobre España tantos horrores, han sido el odio y el miedo. Odio destilado lentamente, durante años, en el corazón de los desposeídos. Odio de los soberbios, poco dispuestos a soportar la ‘insolencia’ de los humildes. Odio de las ideologías contrapuestas, especie de odio teológico, con que pretenden justificarse la intolerancia y el fanatismo. Una parte del país odiaba a la otra, y la temía”.
Lo cierto es que una guerra tuvo lugar en España durante casi tres años, una guerra cainita que, como una maldición bíblica, cayó sobre España, sobre los españoles y sobre las familias españolas. Algunas, desde luego, lo percibieron más que otras. Unas vieron como dos hermanos lucharon en bandos contrarios, en otras no fue el caso pero sí que varios hermanos se fueron a la guerra dejando tantas lágrimas y tantas ausencias en casa y a unos padres desesperados por no saber si volverían a ver vivos a sus hijos; las más, dependiendo bajo qué fuerzas militares estaba ese pueblo, ese lugar, esa ciudad... lo pasaron peor que otras. Había que sobrevivir el día a día, conseguir comida, huir de las viviendas cuando sonaba una sirena, o cuando se escuchaba el zumbido de los motores de la aviación, -no sabías de qué bando era y tampoco si bombardearían o no-, en un sin vivir cotidiano al que nunca, durante lo que duró la contienda, se acostumbró nadie.
Lo que fue, según algunos historiadores -tanto nacionales como foráneos- un ensayo de lo que seis meses más tarde sería el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, lo pudieron comprobar cerca de medio millón de españoles que, en el bando perdedor de la guerra –por muchas razones que no vienen al caso-, tuvieron que atravesar los Pirineos, por los puestos fronterizos y buscar refugio en territorio galo. Los campos de refugiados –si es que se les podía llamar así al principio de su llegada- bajo alambradas y mal preparados en todos los sentidos, acogieron a esta barahúnda humana para impedir que se desplazara por todo el territorio francés.
El gobierno galo tenía que dotar de servicios, dar de comer y otras circunstancias a miles de criaturas y ofreció la posibilidad, a quien quisiera de retornar a España; de hecho el gobierno español facilitaba la entrada en su territorio a todos aquellos que decidiesen el retorno, que estuviesen libres de cargos y no tuviesen causas pendientes con la justicia española. Miles de ellos volvieron, otros tantos miles se arrepintieron de hacerlo. Porque para la mayoría de los retornados comenzó otro episodio, si cabe, peor que el que habían dejado en Francia. Recluidos en prisiones primero, en campos de concentración y de trabajo después, juicios sumarísimos, penas de muerte al amanecer junto a la pared de un cementerio, o en el barranco más próximo, o en la cuneta de un apartado camino o…levantando, a golpe de sudor, de enfermedades, de muertes, edificios monumentales que perpetúen la memoria de un megalómano… ese fue el panorama, recién terminada la contienda civil española; desde aquél 1º de abril de 1939 hasta bien entrados los años 40, los fusiles no pararon de escupir fuego.
Muchísimas madres, hermanas, esposas no dejaron de llorar hasta que ya no les quedó ni una lágrima que derramar. Y lo hicieron porque ellas fueron el blanco, igualmente, de los que, no pudiendo detener a los que se fueron a otro país, eran familiares de “desafectos”, luego ellas también lo eran. Las mujeres de los republicanos fueron el exponente físico de la represión y la inquina fascista, siendo peladas, obligadas a tomar purgantes (sobre todo aceite de ricino), y sufriendo el escarnio y la humillación pública.
El color negro predominó en aquella España que iniciaba la década de los 40, la del estraperlo, la de las cartillas de racionamiento, y predominó ese color porque casi media España se convirtió en un cementerio y el luto estaba muy arraigado en la cultura de todos y cada uno de los pueblos de nuestro país aunque, para la otra mitad, lo que se estaba haciendo era justo y necesario hacerlo y, además, porque la “justicia” así lo había decidido.
Al mismo tiempo, mientras la otra media España era testigo de lo que acontecía en el territorio patrio, al otro lado de la frontera, en los campos de refugiados franceses, Francia pedía ayuda a los varones que estaban en todos y cada uno de esos campos de refugiados levantados sobre la marcha, y con prisas, para tener más o menos controlados a esos cientos de miles de “indeseables”,- como les llamaron cuando empezaron a llegar a territorio galo- que ahora, se convertían en “deseados” toda vez que las autoridades francesas los necesitaban para reforzar sus defensas a todo lo largo de la frontera con Alemania visto que, habiendo sido invadidas Polonia y los Países Bajos, el siguiente paso sería Francia, como en realidad fue.
La guerra relámpago alemana frustró, por un lado las aspiraciones francesas de tener su frontera fuertemente defendida, por otro significó la detención, en masa, de miles de trabajadores republicanos que se habían alistado en las Compañías de Trabajadores Extranjeros, las CTE. Ellos, los republicanos, fueron de los primeros en llegar a Mauthausen y también los que se encargaron de terminar de construir ese pétreo edificio, sobre una colina próxima al idílico pueblo de igual nombre. Pero antes tuvieron que pasar por alguno de los centenares de stalag dispersos por todo el territorio alemán. El paso por éstos significaba “la cuarentena”,-aunque no tenían porqué ser exactamente los 40 días-, de modo que al llegar al campo de concentración estuviesen listos, al cien por cien, para aprovechar la mano de obra que llegaba nueva cada día.
Los españoles recluidos en estos campos de prisioneros de guerra, como hemos visto en renglones anteriores, no tuvieron la posibilidad de ser reconocidos como prisioneros de guerra,- como hicieron con los demás-, y por tal motivo se les negó la aplicación de la Convención de Ginebra, y se les “marcó” con un indigno triángulo azul, color que distinguía, en el interior de aquél recinto, a los sin patria, o sea, a los apátridas. No ocurrió así, por ejemplo, en Dachau o Buchenwald, que se les significó con triángulos rojos, indicativos de los presos políticos.
Sin embargo lo peor estaba por venir. Juan, el autor de esta novela, lo sabe bien y lo podrás comprobar conforme vayas leyendo las páginas que siguen. Una profunda investigación en el tema “deportación” y “campos de concentración nazis”, así como haber bebido en los archivos de Alemania donde está contenida toda la información sobre dichos temas, además de haber tenido, directamente familiares que vivieron para contarlo, han hecho posible que vea el final una obra, -esta novela que lees-, que te va a sorprender, que no te va a dejar indiferente, que no vas a dar crédito a lo que significó estar tras los ciclópeos muros de granito de Mauthausen, que no vas a creer que el ser humano fuese capaz de hacer lo que hizo con sus semejantes.
Pero, acompáñame. Vamos a cruzar el umbral de este infame campo. No sabes lo que nos espera.
Entre ladridos de perros, empujones, culatazos, hambrientos, con frío, los algo más de cuatro kilómetros que separan la estación de trenes hasta lo alto de aquella colina, se hacían interminables. La masa pétrea, conforme te acercas, se hace mayor y cuando divisas la puerta de entrada ves, sobre el umbral, una enorme águila con sus alas extendidas sosteniendo, entre sus garras, la cruz gamada, la esvástica nazi. Vamos a entrar en el infierno (un deportado español, que había sido oficial en el ejército republicano, estuvo en este campo y sobrevivió. Escribió un libro contando su experiencia en el interior del mismo y lo que vio allí. No pudo encontrar un título más apropiado: “Lo que Dante no pudo imaginar”[4],- refiriéndose al infierno en su libro “La divina comedia”-).
Acabas de traspasar esa siniestra puerta y comienza un nuevo calvario: inspección médica que casi todo el mundo pasa, rapado de todo el vello corporal, de todo, toma de filiación, inscripción en el libro registro del campo y, a partir de ese momento, dejas de tener nombre, de tener apellidos… Te has convertido en un número y, ¡¡Ojo!!... Ese número lo tienes que aprender de memoria porque cualquier oficial nazi de las SS, a la hora de dirigirse hacia ti, eres tú quien tiene que identificarse con el número de matrícula que te han asignado pero... ¡En alemán!, un idioma que desconoces y que tiene la singularidad que la unidad va delante de la decena unida con el nexo “und”, o sea, si tienes el número 2542, tendrías que identificarte como 25 (cinco y veinte) 42 (dos y cuarenta), es decir: Fünfundzwanzig zweiundvierzig y, además te darán un infame traje a rayas compuesto de chaqueta, pantalón y gorra, así como unos pantuflos queriendo imitar unas zapatillas. Te asignan un block (barracón) donde harás tu vida, menos el tiempo que estés trabajando en el kommando (por regla general: grupo de trabajo exterior del campo principal; también podía ser en el interior) que te asignen.
Si es en la cantera… has tenido mala suerte, raro era el que llegaba a los seis meses trabajando allí. Había motivos suficientes, y no solo los guardias SS: una escalera infernal para acceder a la cantera, con 186 peldaños irregulares, excavada en el propio granito, llamada la “escalera de la muerte”; un camino que conducía a la misma, llamado el “sendero de la sangre” y un cortado vertical, junto al camino donde estaba propiamente la cantera, llamado la “pared de los paracaidistas”.- algunos aprovechaban este cortado para suicidarse, arrojándose sobre el suelo pedregoso a unos 70 metros de altura-. Pero no acaba ahí tu supervivencia, que siempre estará al libre albedrío de un caprichoso oficial de las SS.
Para estar vivo, un día más, tenías que tener presente tres cosas importantísimas y por este orden: una gorra, una escudilla y unos zapatos.
Una gorra porque, para pasar lista por la mañana, formados delante del block que te haya correspondido, en la explanada de los barracones, tenías que descubrirte y volverte a cubrir a una orden, en alemán, para un caso u otro. El número de personas formadas tenía que coincidir con el mismo número de la lista de la noche anterior. Si algún deportado moría en la noche, tenían que sacarlo sus compañeros muerto y colocarlo en la fila para que no variara ese número. Si no tenías gorra para descubrirte, una bala acababa con tu vida en un instante pero, además, tenías que descubrirte al paso de cualquier oficial SS. Se dieron casos que robaron gorras y los robados tuvieron que hacer lo mismo, a sabiendas que a la mañana siguiente, el que se había quedado sin gorra sería asesinado fríamente, porque no había podido conseguir, en tan poco tiempo, una prenda similar.
Una escudilla donde poder echarte la sopa de nabos que, casi a diario, era el menú que te servían –muy por debajo de las mínimas calorías que necesita una persona para sobrevivir-; si no tenías ese recipiente, no te podían echar la sopa y, por consiguiente… no comías. Paradójicamente, casi a diario, había peleas por quedarse de los últimos en recibir la comida… Los pocos restos sólidos de los nabos, o similares, siempre estaban abajo del todo. El primero que accedía al lugar de reparto del alimento solo recibía caldo, nada más. Por la mañana agua negra caliente, sucedáneo de café o algo que se le parecía; por la noche un trozo de pan, con algo de salchichón o similar, a todas luces insuficiente para una persona que tenía que trabajar, además, con sobre esfuerzo.
Unos zapatos, o zapatillas, o pantuflos… algo que cubriera tus pies porque, o bien una herida mal curada –casi siempre- te producía la gangrena y… estabas muerto o, por el contrario, era el suelo congelado en los terribles inviernos de Centroeuropa quien te congelaba un dedo, o dos, o toda la planta del pie y… al final la gangrena también aparecía.
Todo esto,- siempre nos quedaremos cortos a la hora de contar cómo era la vida en el interior de un campo de concentración, en este caso, Mauthausen-, ocurría en la mayoría de los campos. Mauthausen y Auschwitz II-Birkenau, de categoría III (muerte por el trabajo, en el primero; exterminio directamente en el segundo) destacaron por encima de otros, quizá de nombre más habitual como Sóbibor, Treblinka, Majdanek, Theresienstadt. En todos ellos una pestilente chimenea, o varias, anunciaban –tanto en el interior como en el exterior del recinto- de qué se trataba. Las muertes había que ocultarlas y qué mejor que uno, o varios, hornos crematorios para que se encargaran de ese trabajo.
En la más de las veces fueron insuficientes y los bulldozers se encargaron de abrir cerca de los campos, profundas zanjas para que se convirtieran en fosas comunes, con la ayuda de cal viva y tierra encima, que ocultara el rastro de tanto asesinato. En otros campos ni siquiera les dio tiempo de abrir zanjas… se amontonaron los cadáveres, en tétrica imagen de muerte y desolación, en inimaginables posturas contrahechas, carcomidas de mugre y de sus propias heces que, antes de morir, habían hecho acto de presencia.
Cuando sus puertas se abrieron un profundo hedor les delató lo que en su interior había ocurrido, que estaba ocurriendo en ese preciso instante en que una unidad militar hizo acto de presencia, cuando ya todos habían huido –los mandos principales- o se habían suicidado antes que verse, bien ante un pelotón de fusilamiento, bien ante una cadalso que les indicaría que iban a ser colgados en cuestión de pocos minutos.
Lamentablemente murieron miles de prisioneros en los campos cuando éstos fueron liberados. Y la causa no fue otra que por comer lo que no habían comido en meses, en años. A pesar de que se les había advertido… no hicieron caso. Sus estómagos no estaban preparados para recibir, digerir y metabolizar ese exceso de comida que, en un momento dado, tuvieron al alcance de su mano… y no lo dudaron, se lo llevaron a la boca, como un acto reflejo, como un instinto de supervivencia que su cerebro no le dio tiempo a procesar y de avisar.
Liberados de la opresión nazi, en cada uno de los campos donde hubo españoles, se les presentó otro gran problema: no eran españoles, no eran franceses, no eran austríacos… les habían usurpado su nacionalidad ¿A dónde ir? ¿A la España de Franco para entrar en otra cárcel por desafecto al régimen? O lo que es peor, a enfrentarte a juicio sumarísimo y enfrentarte ante un pelotón de fusilamiento… Francia los acogió, los hizo suyos, les dio la nacionalidad francesa. En Francia rehicieron su vida, formaron hogares y tuvieron hijos a los que contar lo que les había sucedido para que éstos, a su vez, volvieran a contarlo a los suyos y para que lo que pasó en aquellos días no se olvide jamás. Esa fue la promesa que hicieron los supervivientes españoles en las duchas de Mauthausen antes de abandonar el campo. Todos la cumplieron. Con el tiempo algunos regresaron, ya mayores, mara morir en la tierra que les vio nacer, otros, por el contrario, lo hicieron en los países de acogida.
Con la lectura de esta historia, que con tanta pulcritud literaria ha escrito Juan Marín, te hará pensar que quizá la historia que has estudiado en tu escuela, en tu instituto, no es la misma que la que estás leyendo ahora o que acabas de leer, que ni siquiera conocías la existencia de españoles deportados a los campos nazis y de todos los que allí murieron (cerca de 7000 en Mauthausen, de los algo más de 9.000 que allí llegaron); que tampoco sabías qué pasó en nuestro país una vez que termina la guerra aquél 1º de abril de 1939 hasta casi la década de los 50.
Si la lectura de esta obra ha servido para que tomes conciencia de lo que pasó, porqué ocurrió, cómo fue y quiénes lo llevaron a cabo y, por tanto, sepas un poco más de lo que hasta ahora habías conocido sobre ese particular… ya es un éxito para el autor y puede sentirse más que satisfecho. También es un ruego, como el que hicieron allá en las duchas de Mauthausen los supervivientes de ese cataclismo humano, el que se sepa lo que en ése -o en los centenares de campos- ocurrió para intentar, de alguna manera, que no vuelva a repetirse. Como aconteció… tiene que saberse. Ya no es época de oscurantismos, ni de leyendas negras, ni de falsas interpretaciones de la Historia. Lo que ha pasado hay que contarlo tal y como pasó, no interpretarlo del modo más favorable a unos o a otros, como ha venido pasando hasta ahora.
Esta novela es un libro de Historia porque está basado en hechos reales, demasiado reales. Conforme vayas pasando páginas te irás metiendo en los personajes y te atraparán, de tal manera, que harán irresistible el querer leer una página más, por ver qué pasará, cuál será el final de esta historia, tan llena de amor pero, al mismo tiempo, también colmada de pena, de mucha pena pero… sigue leyendo porque… ahora viene lo bueno, lo interesante, la historia real que nos cuenta Juan.
Pepe Sedano
Berja, 15 de enero de 2016

jueves, 16 de junio de 2016

jueves, 26 de mayo de 2016

ENTREVISTA EDITORIAL CIRCULO ROJO A JUAN MARÍN HERNÁNDEZ

La sombra del recuerdo

Sale a la venta la nueva obra del autor almeriense Juan Marín Hernández, tras un arduo trabajo de investigación por archivos de España, Francia, Austria y Alemania para dar luz a un hecho real. A nuestra memoria histórica.

CÍRCULO ROJO.-  En el campo de exterminio de Mauthausen los españoles se grabaron a fuego un lema: ‘Vivir para contarlo’. Desgraciadamente muchos de esos presos españoles (la mayoría), han fallecido sin ver como el país que les vio nacer les hacía caso omiso. Esta historia es para que nunca más se quede a la sombra de nuestros recuerdos.

El autor roquetero  Juan Marín Hernández ha editado una nueva obra con Círculo Rojo, tras ‘Relatos para dormir… o no’ (2012), ‘Dados Sangrantes’ (2013), ‘El Conjuro’ (2014) y ahora nos sorprende con ‘La Sombra del Recuerdo’ (2016), una novela, que con  toda seguridad, es la más ambiciosa y deseada para el autor.

La inspiración me la proporcionó mi abuelo  hace más de 28 años, cuando decidió contar a sus nietos esta historia. Yo era pequeño y lo único que hice fue guardarla en el cajón de mis recuerdos, para más tarde intentar dar luz a este recuerdo”, asegura el autor, quien  anuncia que el lector se va a encontrar en La sombra del recuerdo’ una historia real envuelta en sangre, esclavitud, desprecio y odio pero, a la vez, forjado por una promesa y  el amor que puede con todo, hasta con la muerte.  Un hecho real que debe estar a la luz de nuestros recuerdos para que barbaries así no se vuelvan a repetir jamás.

Por ello el libro va dirigido “a todas la personas que quieran dar luz a nuestra memoria histórica”, ya que trata un tema delicado donde Andalucía también tuvo nombre propio.

Juan Marín Hernández decidió hace cinco años embarcarse en el mundo de la escritura, “si lo hice así fue para escribir esta novela, necesitaba dar luz a este recuerdo. Aunque después decidí aparcarlo y escribir otros libros siempre ha estado presente. Esta novela me ha llevado unos dos años y medio, ya que he tenido que investigar muchos detalles, dentro y fuera de España”.

Todo un homenaje a esos casi 10.000 españoles que estuvieron recluidos en los campos de concentración nazis.

La sombra del recuerdo
La Guerra Civil, la Posguerra, la Segunda Guerra Mundial… Bajo la oscuridad de aquellos años, dos hermanos, obligados a enfrentarse en la contienda, vivieron destinos opuestos marcados por los acontecimientos históricos. Un hecho real envuelto en armas, sangre, esclavitud, desprecio y odio pero, a la vez, forjado por una promesa y un amor que pudo con todo, hasta con la muerte.
‘Vivir para contarlo’. Reviviendo aquel lema que se grabaron a fuego los presos españoles del campo de exterminio nazi de Mauthausen. Hoy esta historia deja de estar a la sombra de un recuerdo, arrojando luz a aquellos años de oscuridad.


DATOS DEL  AUTOR


Juan Marín Hernández (Almería en 1981), creció en Roquetas de Mar. De profesión Carpintero y Ebanista, su pasión por la lectura le llegó a muy temprana edad. Escritores como Carlos Ruiz Zafón, Javier Cercas, Dan Brown, Stephen King, Sebastian Fitzek, Ken Follett, Javier Sierra…, entre otros, han sido un referente para él. A los treinta años, toma la decisión de embarcarse en la escritura. Relatos para dormir… o no (2012), Dados Sangrantes (2013), El Conjuro (2014) y ahora nos sorprende con La Sombra del Recuerdo (2016), una novela, que con  toda seguridad, es la más ambiciosa y deseada para el autor.




PRÓXIMAS PRESENTACIONES DE LA SOMBRA DEL RECUERDO.



lunes, 23 de mayo de 2016

PRESENTACIONES A LA VISTA

SALÓN DE ACTOS DE LA BIBLIOTECA MUNICIPAL DE ROQUETAS DE MAR.
A LAS 20 H.




















EN EL SALON DE PLENOS DEL AYUNTAMIENTO DE BÁCOR-OLIVAR
A LAS 21 H.

jueves, 12 de mayo de 2016

YA A LA VENTA 'LA SOMBRA DEL RECUERDO'


PUNTOS DE VENTA:

  • LIBRERÍAS PICASSO  (Almería, Granada) (*)
  • LIBRERÍAS BIBABUK (Almería) (*)
  • LIBRERÍA METÁFORA (Roquetas de Mar) (*)
  • LIBRERÍA PROTEO PROMETEO (Málaga) (*)
  • LIBRERÍA PAPELERIA ORIGAMI (Almería)
  • LIBRERÍA PIPPER (Guadix)
  • LIBRERÍA BLACK (Baza) (*) 
  • LIBRERÍA CRUZ GRANDE (Cuevas de Almanzora)
  • LIBRERÍA ZEBRAS (Almería) (**)
  • PAPERLERÍA LA REPRO (Baza) (**)
  • FNAC (***) 
  • jmhe.creative@gmail.com(***)
  • AMAZON (***)   
  • LA CASA DEL LIBRO (***)
(*) En librería y tambíen en sus páginas webs
(**) Solo El Conjuro
(***) Pidelo por internet

martes, 3 de mayo de 2016

HABEMUS PORTADA

Ha costado más de la cuenta, pero lo importante es que se ha conseguido lo que tenía en mente.

CUBIERTA DE 'LA SOMBRA DEL RECUERDO'


Desde que hace 5 años, decidí comenzar a escribir esta novela, si algo tenía claro, era quién sería el autor de la fotografía de la portada. Tengo que agradecerle a JUAN TAPIA, su voluntad y profesionalidad desde el primer instante para que hoy esta foto sea  la imagen principal de la novela.
Nuestra amistad es de esas que uno elije desde la infancia y la lleva consigo para siempre.

AUTOR DE LA IMAGEN DE LA  PORTADA: 
JUAN TAPIA

PREMIOS:

-2007 Premio fauna (Espacios protegidos de la provincia de Almería).

-2008 Finalista XXV Concurso de fotografía 'Día mundial del medio ambiente'.

-2011 Mención de honor concurso internacional Fotocamm 2010, sección vegetación.

-2011 Premio tematico 'Día Mundial del medio ambiente' Espacios natural, espacios de futuro.

-2012 Mención  de honor en el certamen internacional 'Memorial Maria Luisa' sección creativa.

-2013 Mención de honor en el certamen  internacional ''Memorial María Luisa' sección vegetación.

-2013 Mención honorífica en el 'Concurso  internacional Montphoto 2013' sección Denuncia ecológica.

-2013 High commented European Wildlife  photographer 2013 GDT, sección creativa.

-2014 Mención de honor en el certamen internacional 'Memorial María Luisa' sección creativa.

-2014 Mención de honor en el 'Certamen internacional Asferico 2014', (Italia), sección hombre y naturaleza.

-2015 High commented 'Concurso internacional  BioPhotoContest' Italia 2015.

-2015 Mención de honor y primer premio en Montphoto 2015, sección montaña.

-2015 Mención de honor y  segundo premio aefona, montphoto 2015, sección Paisaje.

-2015 Wildlife Photographer of the Year 2015, Category Winner Impressions. (Premios conocidos como los Oscars de la fotografía)

No me despido sin antes agradecer a Guillermo Alonso Martínez que nos ofreciera sus tierras para dicha fotografía y además de aceptar nuestra propuesta de salir en la imagen. Estas personas son las que te hacen ver que el mundo puede ser mejor de lo que es. Eternamente agradecido.























lunes, 2 de mayo de 2016

LECTURAS RECOMENDADAS JMHe.

Esta semana revelaremos la portada que llevará la nueva novela de Juan Marín Hernández, LA SOMBRA DEL RECUERDO. Mientras esperamos, el autor no recomienda una nueva lectura.

LIBRO RECOMENDADO:

La Justica de los Errantes - Jorge Díaz
Nº de páginas: 464

RESUMEN:

1923. La situación social parece a punto de estallar en España: huelgas y asesinatos ahogan el país mientras el temido movimiento anarquista cobra fuerza entre las clases empobrecidas. Los generales, con Primo de Rivera a la cabeza, toman el poder para salvar el trono de Alfonso XIII e inician una feroz represión militar contra los anarquistas. Ya no queda un lugar seguro en el país para sus militantes, perseguidos y sin recursos para continuar la lucha...Buenaventura Durruti y Francisco Ascaso, dos de sus más destacados dirigentes, esperan exiliados en París la oportunidad de ajustar cuentas con el régimen cuando deciden emprender su aventura americana. Cruzarán el Atlántico en busca del sueño revolucionario, pero el inspector de policía Ernesto Valenzuela no conocerá fronteras a la hora de acabar con los dos últimos héroes del anarquismo español...Una espléndida novela sobre la amistad inquebrantable de dos hombres convencidos de su ideario de justicia universal y enfrentados a un cazador implacable; un amor que lucha por sobrevivir entre el fuego cruzado y una rivalidad llevada hasta las últimas consecuencias en un final épico, tras una persecución trepidante que nos lleva por Europa y Latinoamérica, y nos muestra las luces y sombras del movimiento anarquista..



MI OPINIÓN:

Quizás el mejor libro que he leído en los últimos años.
Una lectura muy cómoda y sencilla, jugando con el tiempo y con la historia. Creo que si algún libro define como me gusta a mi escribir, es este. Un libro altamente recomendable para seguir dando luz a nuestra historia.


PUNTUACIÓN

8,5

sábado, 23 de abril de 2016

FELIZ DÍA DEL LIBRO!

En un lugar de una librería de cuyo nombre quiero acordarme. no ha mucho tiempo vendían un libro de los de tapa fina y poco dinero, historia antigua, flaco e ideal para un galgo lector. 

EL CONJURO, Si aún no te han "saqueado" la cordura...  Hoy en librería Picasso.... con un 10% de descuento.


viernes, 15 de abril de 2016

LECTURAS RECOMENDADAS JMHe.

Hoy tenemos una nueva recomendación....

LIBRO RECOMENDADO:
Últimos españoles de Mauthausen - Carlos Hernández De Miguel.
Nº de páginas: 576

RESUMEN:
La historia de nuestros deportados, sus verdugos y sus cómplices.
Un libro único cuando se cumple el setenta aniversario de la liberación de los campos nazis.


En este libro se habla de víctimas y de verdugos. Los últimos españoles supervivientes de los campos de exterminio nazis nos recuerdan su sufrimiento y la forma en que perdieron a miles de compañeros a manos de los siniestros miembros de las SS. Sus palabras nos llevan a un mundo de torturas inimaginables, pero también de dignidad, solidaridad y resistencia.

Esta es la historia de esos hombres y mujeres que sobrevivieron o murieron entre las alambradas de Mauthausen, Buchenwald, Ravensbrück o Dachau. Y es también la crónica periodística que denuncia a los políticos, militares, empresarios y naciones que hicieron posible que más de nueve mil españoles fueran deportados a los campos de la muerte.

CARLOS HERNÁNDEZ DE MIGUEL:

«Tenía que intentar contar nueve mil historias, una por cada uno de los españoles y españolas que pasaron por los campos de concentración nazis. Sentía la necesidad de reflejar sus anhelos, viajar con ellos en esos fatídicos trenes de la muerte, acercarme a su sufrimiento en los campos, a la solidaridad en que se apoyaron para tratar de sobrevivir, a su alegría durante la liberación y a su frustración ante la imposibilidad de volver a su patria. Para ello visité a los pocos supervivientes que aún pueden hablar en primera persona. Conocerles ha sido uno de los mayores privilegios que me ha dado la vida.
No es un libro fácil, nunca pretendió serlo, pero espero que resulte útil ya que la historia de nuestros deportados no tiene fecha de caducidad. La intolerancia, el racismo, el populismo, las traiciones que sufrieron, los pactos que hicieron sus verdugos, la pasividad de «los hombres buenos»… casi todo lo ocurrido se puede extrapolar hasta nuestros días. En este caso, quizás más que en ningún otro, mirar hacia el pasado es la mejor forma de comprender el presente y de prever nuestro futuro.» 

MI OPINIÓN:

Un libro necesario para por fin empezar a dar luz a nuestros deportados en los campos de exterminio nazi. Carlos Hernández nos da el privilegio de conocer a varios de aquellos ESPAÑOLES que sufrieron la tremenda barbarie en la que, el gobierno dictatorial de Franco, era cómplice.
Este libro me ha sido de incalculable valor para mi documentación sobre 'La Sombra del Recuerdo'. Además ha sido un honor contar con la colaboración del autor para reclutar información para que mi próxima novela vea la luz.  Es impagable la labor que tanto Carlos Hernández, como Concha Esquinas, hacen por dar luz a nuestra memoria. GRACIAS A LOS DOS POR AYUDARME A DAR LUZ A ESTA SOMBRA DEL RECUERDO.

En esta página puede descubrir más españoles que sufrieron aquel Holocausto nazi.

 www.deportados.es


PUNTUACIÓN (1 - 10)

8,5

jueves, 7 de abril de 2016

HOY DESCUBRIMOS AL AUTOR DEL PRÓLOGO DE 'LA SOMBRA DEL RECUERDO'

Cada vez queda menos para que la novela LA SOMBRA DEL RECUERDO, llegue a las librerías. Por eso. hoy nos gustaría adelantar y presentar 'brevemente' al autor del prólogo que llevará dicho libro.
Es todo un honor contar con la experiencia y sabiduría de JOSÉ SEDANO MORENO (Pepe Sedano, como a él le gusta que le llamen). Investigador de la Memoria Histórica sobre deportados españoles en campos de concentración nazis.


PEPE SEDANO:
-Diplolmado en profesorado de educación (Ciencias Humanas).
-Fundador y Secretario Delegado del Centro Virgitano de Estudios Históricos.
-Investigador de la deportación y muerte española sobre la Segunda Guerra Mundial, en campos de concentración nazis.
-Cronista y Articulista
  • Revista Velezana
  • La Voz de Almería
  • Diario El País
  • Diario Ideal
  • Diario Cambio 16
  • Revista Abuxarra
  • Revista Farua

-Ponente en Congresos y Jornadas sobre la deportación y otros temas.
-Colaborador en la investigación para diversos libros.
  • Andaluces en los Campos de Mauthausen - Sandra Checa y Ángel Del Río.
  • Memoria de las cenizas - Ángel Del Rio.
  • Libro Memorial - Benito Bermejo y Sandra Checa.
  • Últimos españoles en Mathausen - Carlos Hernández De Miguel.
  • Heroínas Anónimas - A. M. Callejón.
  • La Sombra del Recuerdo - Juan Marín Hernández (próximamente)
  • Muchas más colaboraciones.


Próximamente Pepe Sedano publicara un fascinante artículo para la revista Farua, llamado: Un virgitano en 'la noche y la niebla' de Dachau. Ausencias, heridas y derrota vital de Lorenzo González Salmerón (1912-1988). (*)El escritor Juan Marín Hernández ha colaborado en la investigación de este y recomienda a todo el mundo que no se pierdan dicho artículo.




...Es enorme el orgullo de que, 'La Sombra del Recuerdo', tenga el prólogo de este gran investigador y mejor persona. Sabía que era el indicado para dicho oficio y a las pruebas me remito...
Juan Marín Hernández.




lunes, 4 de abril de 2016

LECTURAS RECOMENDADAS JMHe

Nueva sección en la que se irá recomendando algunos libros que son imprescindibles para conocer y entender al escritor Juan Marín Hernández.

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LIBRO RECOMENDADO:
Soldados de Salamina  - Javier Cercas.
Nº de páginas: 208.

RESUMEN:

En los últimos meses de la Guerra Civil española, un miliciano anónimo perdona la vida a un prófugo Sánchez Mazas, escritor e ideólogo falangista.
Un joven periodista topa por casualidad con una historia fascinante de la Guerra Civil española, y se propone reconstruirla. Cuando las tropas republicanas se retiran hacia la frontera francesa, camino del exilio, deciden fusilar a un grupo de presos franquistas, entre los que se encuentra Rafael Sánchez Mazas, fundador e ideólogo de Falange. En la confusión, Sánchez Mazas logra huir del fusilamiento colectivo, y logrará vivir emboscado hasta el final de la guerra, protegido por un grupo de campesinos de la región, aunque siempre recordará al miliciano de extraña mirada que, tras descubrirlo y encañonarlo, no lo delató. El narrador se propone desentrañar el secreto del enigmático Sánchez-Mazas, de su asombrosa aventura de guerra, pero sólo para acabar descubriendo, en un quiebro inesperado, que el significado de esta historia se encuentra donde menos podía esperarlo, «porque uno no encuentra lo que busca, sino lo que la realidad le entrega»
MI OPINIÓN:
Javier Cercas ha escrito libros maravillosos (Anatomía de un instante, El impostor...) pero para mí, ninguno ha superado este. Creo que es el libro que más veces he releído en mi vida y quizás, el principal causante de la manera de escribir mis historias. Este libro que, durante años dejé olvidado en mi librería personal, me hizo cambiar radicalmente la idea que, en un principio, tenía pensada sobre mi próxima novela. 
Una parte de nuestra historia está descrita en los libros, pero la verdadera historia  está en los testimonios de las personas que la han vivido. Esta fue y es, mi conclusión del libro y la que me abrió los ojos para La Sombra del Recuerdo (próximamente).


PUNTUACIÓN (1 - 10)
8

miércoles, 30 de marzo de 2016

¡¡HABEMUS EDITORIAL!!

Finalmente la novela LA SOMBRA DEL RECUERDO, será editada por la Editorial Círculo Rojo. 
Como ya ocurriera con EL CONJURO, el escritor Juan Marín Hernández otorga su plena confianza a la prestigiosa editorial. Un paso más para que empecemos a recordar... #la_sombra_del_ recuerdo 

miércoles, 9 de marzo de 2016

CANAL JMHe.cre@tive EN YOUTUBE

Nuevo look..., nuevo canal... Estrenamos el nuevo canal de YouTube JMHe.cre@ative. Hay muchas ideas pare este canal en la vosotr@s seréis parte muy importante (si os decidís) a colaborar. 
Lo dicho.... ¡¡ COMENZAMOS A RODAR!!.

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